La exsenadora ha señalado que la región necesita respuestas que vayan más allá de la seguridad y atiendan también a familias, productores y personas que sostienen labores de cuidado.
Los problemas que enfrenta Tierra Caliente no terminan con los operativos de seguridad.
Migración, desplazamiento, pérdida de ingresos y dificultades productivas están modificando la vida cotidiana de familias de distintos municipios del Distrito 02.
En este contexto, Iris Vianey Mendoza ha planteado recientemente apoyos para personas cuidadoras, mecanismos de atención a migrantes y acceso a financiamiento tecnológico para productores agrícolas.
La propuesta adquiere relevancia porque muchas familias enfrentan simultáneamente presiones económicas y sociales: personas que migran, mujeres que asumen responsabilidades adicionales y productores que buscan mantener sus actividades.
Mendoza también ha insistido en que seguridad y reconstrucción del tejido comunitario deben analizarse de manera conjunta.
Para Tierra Caliente, la alerta no sólo está en los episodios de violencia, sino también en el deterioro silencioso de las condiciones que permiten a las familias permanecer, trabajar y producir dentro de sus comunidades.










